Hoy recuerdo  
(A  Alberto López, por el dolor de su partida)

Quiero llorar tu muerte envejecida en la piel de una cebolla
recorrer tu cuerpo dormido y leve
como una pluma levitando en la estepa del viento
fugándose lento
           suave
                   moribunda

muerte eterna que corroe como el salitre en vendaval
como voz que susurra en una noche tibia y silente

Hoy, precisamente hoy, que recuerdo a mis muertos
y juego un juego de amor errante y distante, muy distante.

Esta noche recorro los recovecos de tu piel
con olor a campo
a río
a sándalo
Aspiro esta noche que nutre el encuentro de dos cuerpos anhelantes
y un jadeo que muerde como perro embravecido
como tormenta nórdica  o como huracán tropical.

Diviso tu silueta oculta en esa noche vestida con tu presencia
que se fue quedándose en los silencios ocultos
escondidos en esa insonora gota de agua que cae
al salir de la ducha
cómplice de ese juego que jugamos a ser niños en fuga
en fuga             en fuga                 en fuga
para ir a escondernos en las sábanas aderezadas
con encuentros con cansancios con dolor de saberte ido y no estar.

© Rodolfo J. Lugo-Ferrer


Rodolfo J. Lugo-Ferrer