Travestismo como metáfora en Cobra de Severo Sarduy
Rodolfo J. Lugo-Ferrer



Una máscara, un tatuaje, un maquillaje son un disfraz de una realidad perceptible o imaginaria. Son una  
metáfora de una realidad que está más allá de las definiciones de género y roles asignados por la tradición.
Eso es lo que es el travestismo. Sarduy convierte a éste en metáfora, lo utiliza para agredir, subvertir de
una manera u otra. El travestismo es un desafío a un orden establecido por una concepción patriarcal de los
roles asignados por género, al hombre y a la mujer. Mediante el recurso estético y sociológico del
travestismo  el escritor cubano Severo Sarduy arma o construye a los personajes de su escritura. A través
del recurso del travestismo, disfrutamos de una prosa  lúdica, carnavalesca y trasgresora en su narrativa,
ejemplo de esto son:  De donde son los cantantes (1967), Cobra (1972) y Maitreya (1978).

En este trabajo, pretendo ofrecer una lectura panorámica del travestismo como metáfora en la escritura de
Cobra. Primero tenemos que ver que es el travestismo. Es una manifestación de la conducta humana que
tiene múltiples y distintas razones, mediante la cual una persona tiende a asumir un rol distinto al que la
tradición y la cultura le han otorgado según su género. "Más que un reflejo de la orientación o de la
identidad sexual, sería mejor ver el travestismo como una posible conducta en personas con identidades y
orientaciones sexuales diferentes" (Mondimore, 1998). Plantea este psiquiatra norteamericano que,  para
algunos, el travestismo es apenas una manera animada e imaginativa de divertirse, o, tal vez, de ganarse la
vida;  para otros podría ser un síntoma de conflictos más serios sobre su identidad sexual (225). Está el
travestismo asociado con una cierta manera de expresar la eroticidad del cuerpo humano, transformándolo,
presentándolo como no es  o como se siente internamente quien lo expone. ¿Qué se pretende negar? o ¿Qué
se pretende reafirmar?

El travestismo está asociado con la propia esencia del barroco, según respecta a las manifestaciones que
apreciamos en la literatura occidental en el período que comprende este movimiento artístico del siglo XVII.
Y de otra parte, en lo que se ha dado en llamar el neobarroco latinoamericano, en particular, la obra de
Sarduy, entre otros escritores que expresan esta tendencia o característica literaria. Es importante
mencionar que el travestismo ha tenido distintas manifestaciones en la literatura. En el Siglo de Oro,
percibimos mujeres que se transforman en hombres con el fin de defender su honor, como es el caso de
Rosaura en La vida es sueño y Dorotea en el Quijote (hay otros casos más, como el del cura en la primera
parte). En la literatura y el cine latinoamericano vemos ejemplos en Manuel Puig (El beso de la mujer araña,
1976), en José Donoso (El lugar sin límites, 1966), en Pedro Juan Gutiérrez (El Rey de La Habana, 1998),
en Manuel Ramos Otero (Loca la de la locura). También en cine, por citar algunos ejemplos,  Conducta
impropia  y  Antes de que anochezca.

Para Sarduy el travestismo es metáfora, es juego, es ilusionismo: es "juego, pérdida, desperdicio y placer:
es decir erotismo en tanto que actividad puramente lúdica, que parodia la función de reproducción,
transgresión de lo útil, del diálogo natural de los cuerpos"(Barroco, 101).  El travestismo es una simulación
o una inutilidad del propio agente mimetizado y como dice:  
      la esencia, es decir, el modelo y la copia han entablado una relación de         correspondencia imposible
y nada es pensable mientras se pretenda que uno de los         términos sea una imagen del otro: que lo
mismo sea lo que no es. Para que todo         signifique hay que aceptar que me habita no la dualidad, sino
una intensidad de         simulación que constituye su propio fin, fuera de lo que imita: ¿qué se simula?"         
(La simulación, 11)

En la novela de Sarduy seleccionada para este trabajo, Cobra, los personajes principales son travestis. Son
personajes que retan, que transgreden, que violan los convencionalismos, esto con el fin de encontrar o de
reafirmar el deseo de ser lo que quieren ser. Es una búsqueda de una realidad que les sea útil y viable para
poder encontrar su espacio. En ellos hay una persistente transformación, un constante cambio de identidad,
un juego con la propia realidad. Transgreden los códigos morales tradicionales, no sólo a través del
travestismo, sino, también, mucho más allá, a través del transexualismo. Hay una cancelación del código del
discurso moral de la supuesta "normalidad".  Esto como fin para lograr la reafirmación de lo que se sienten
ser, más allá de lo que es.

Cobra es una narración dividida en dos relatos. En el primero se narra la vida de un travesti, Cobra.  Este
personaje reniega de su cuerpo, no le satisface como es, quiere otro. El/ella desea la castración para poder
lograr el cuerpo que desea, un cuerpo femenino: "Ya eres, Cobra, como la imagen que tenías de ti", (p.
118) le dice el Instructor ("orfebre dérmico") luego de realizarle la emasculación. Es muy interesante el
juego de Sarduy en esta novela con este personaje, más adelante, vemos como Cobra recobra  su identidad
masculina, a pesar de la castración. Una mañana, Cobra despierta diminuto (la enana blanca, Pup),
mantiene un diálogo con su otro yo quien es de tamaño normal (él mismo). El narrador le explica: "No es
más que tu desperdicio, tu residuo grosero, lo que de ti se desprende informe, ... tu excremento, ... tus senos
falsos, ... cuerpo de ti caído que ya no eres tú" (p. 115). Aunque se desee y se intente construir otro sujeto,
existe una realidad que parece ser inalterada. Si se es homosexual, no se va a lograr ser otro, ni mujer, ni
hombre; sino homosexual.

En el segundo relato, Cobra se inicia en una especie de fraternidad cuya finalidad es la búsqueda del placer
erótico. En el proceso por lograr una transformación, el cual lleva a la trasgresión, a mudar de un espacio a
otro, el resultado es la muerte de Cobra. Es importante recordar que filosofías-religiones del Oriente (tanto
el brahmanismo como el hinduismo, contrario al judeo-cristianismo de Occidente) ven el cuerpo y  la
sensualidad-sexualidad de éste como parte de la propia realización del ser.  La verdadera transformación
de Cobra se da,  en Oriente, a través de esos ritos eróticos. Pero los funerales se celebran en un sótano en
la ciudad de Amsterdam. Sarduy nos presenta de esta manera  la dualidad de Cobra como metáfora de la
vida.

Cobra  novela y Cobra personaje son una metáfora, tanto de la ficción como de la escritura, la cual podemos
ver como un juego de trasvestismo/transexualismo, escritura/ficción, hombre/mujer. El cuerpo de Cobra se
transforma en un espacio de pasión de donde parten todos los placeres eróticos, mezcla de dualidades, de
significados y significantes: lo masculino/lo femenino, el eros/el tanathos, la vida/la muerte. Es como el yin
y el yang o el libro de las mutaciones en el taoísmo, son los opuestos que se interrelacionan, que se
complementan. Es Oriente y Occidente, que Sarduy logra fusionar con excelente magistralidad literaria.

Es Cobra un juego entre la  realidad y la ficción, la escritura es trasvestismo. La realidad es la escritura y la
ficción el trasvestismo o viceversa. Y el propio Sarduy nos lo va advirtiendo a través del texto: "La
escritura es el arte de la elipsis" (p. 15), "La escritura es el arte de la digresión" (p. 16), "La escritura es el
arte de recrear la realidad" (17), "La escritura es el arte de restituir la Historia" (p. 18), "La escritura es el
arte de descomponer un orden y componer un desorden" (p. 20), "La escritura es el arte del remiendo" (p.
25). En estos códigos lingüísticos, la escritura es metáfora que transforma la realidad, y el travestismo es
metáfora que transforma la realidad de los personajes. Mediante el lenguaje, Sarduy nos da un travestismo
literario, propio del barroco y el neobarroco. La castración de Cobra es una ficción, pues, nunca se efectúa
la transformación que él/ella desea. ¿La escritura o la ficción, logran presentarnos la realidad tal cual es?
Sarduy presenta al travestismo como una fragmentación del sujeto. Y sólo, a través del travestismo como
metáfora, ese sujeto (Cobra) puede construir su propio yo.

Bibliografía
Sarduy, Severo. Barroco.  Buenos Aires: Sudamericana, 1974.

____    Cobra.. Buenos Aires: Sudamericana, 1973.

____    La simulación. Caracas: Monte Ávila, 1982.

Mondimore, Francis Mark. Historia natural de la homosexualidad. Barcelona: Paidós, 1998.